jueves, 7 de octubre de 2010

Ilusión Marchita


Casi tres décadas sin participar en un mundial, puede ser una mochila muy pesada para la Federación Peruana de Fútbol, entidad rectora del balompié nacional, que en la actualidad atraviesa por una de sus peores crisis institucionales debido a los magros resultados en las eliminatorias, pero sobre todo por el mal manejo dirigencial.Este fracaso en el camino hacia los últimos siete mundiales engloba a todos los elementos relacionados a nuestro fútbol, tales como, futbolistas, clubes, periodistas, etc. Hagamos un análisis y repasemos los diversos factores que han provocado que nuestro seleccionado patrio se sitúe en la cola de Sudamérica.

- Procesos : Los dirigentes ,presionados por la sequía de resultados positivos, apuntan a objetivos a corto plazo y piensan que nuestra triste realidad va a cambiar de la noche a la mañana.Contratan y despiden entrenadores a diestra y siniestra,impidiendo así la continuidad de un trabajo serio y bien planificado que logre consolidar una identidad de juego.Desde 1982,año en que participamos por última vez en un mundial,han pasado 19 técnicos por el seleccionado patrio,obteniendo los resultados que ya todos conocemos.La mayoría de estos “procesos” fueron cortados abruptamente.La eliminatoria del 96-97 estuvo cerca de una clasificación,quedando eliminados por diferencia de goles.Aquel equipo era dirigido por Juan Carlos Oblitas,quien logró afianzar un grupo de jugadores en el que no nos sobraba las estrellas pero abundaba la unidad.

- Dirigentes : Al igual que en el mundo político peruano,nuestro querido fútbol está rodeado de personas carentes de valores éticos y morales,cuyo profesionalismo está en tela de juicio por millones de personas.En la Federación Peruana de Fútbol existieron y existen varios personajes dispuestos a manejar el balompié nacional a su antojo a costa de todo.Y no sólo hablamos del más conocido,Manuel Burga,quien goza de la desaprobación total de la afición,sino de otros “señores” que empecinados en perpetuarse en sus cargos, hicieron trizas las esperanzas de una nación.José Mallqui,acusado de soborno y malos manejos,Juvenal Silva,quien tiene en ruinas al club más ganador del Perú, ó Lánder Aleman,cabeza de un par de comisiones “mundialistas” que no concretaron ningún objetivo ,son algunos ejemplos de inescrupulosos especímenes hambrientos de dinero y poder.Pero no olvidemos a quienes desde las Ligas Departamentales apoyan fielmente a los tiranos de la federación.

- Clubes : La desorganización e improvisación son moneda corriente en el manejo de los clubes más importantes del Perú.Ni que decir de los clubes de Segunda División o Copa Perú.El poco criterio para tomar decisiones inundan a los equipos de deudas inimaginables y ponen en riesgo a sus instituciones.La mayoría de equipos peruanos carecen de divisiones menores bien constituidas.La poca inversión en los jóvenes provoca que el desarrollo en los más pequeños se dé incorrectamente.El nivel de competencia de estos equipos juveniles es pobre y con diferencias abismales.¿Cómo estos jóvenes pueden mejorar su nivel si no tienen los minutos de juego y la continuidad necesaria?.Al parecer las juntas directivas prefieren a extranjeros que no marcan la diferencia y no a nuevos valores con gran proyección.

- Prensa : El optimismo desmesurado y la crítica destructiva grafica en gran medida a un sector de nuestra prensa.Los medios sensacionalistas influyen fuertemente en la mentalidad de los hinchas,generando efímeras alegrías y eternas desilusiones.El periodismo debe apoyar incodicionalmente a la selección desde sus diversas tribunas.Debe comprometerse a manejar la información que rodea al equipo de todos con la ética que corresponde,acatar las normas y consolidar una relación de respeto entre los medios de comunicación y los comandos técnicos y jugadores de la selección.

- Jugadores : Al margen de las cualidades futbolísticas de los jugadores peruanos,un factor importante para lograr objetivos es el compromiso.El futbolista que viste la camiseta de su selección debe estar convencido de que es posible alcanzar la meta a base de esfuerzo y dedicación.Debe asumir la responsabilidad de representar a un país.Nuestra selección no necesita jugadores que vengan al Perú con poses de divo o pensando que están aquí para pasear.El éxito en un plantel deportivo radica en la unidad de los elementos,en el convencimiento como grupo y en la credibilidad que demuestra el líder,en este caso,el entrenador.

Para llegar a un mundial de fútbol debemos empujar ese coche llamado “selección” los 28 millones de peruanos.Involucrarnos todos en conseguir el objetivo y apoyar cada uno desde su trinchera.Ya es hora de salir del hoyo en el que estamos.Basta de improvisación,es momento que gente capaz y con “sangre en la cara” tome las riendas del alicaído fútbol peruano y desarrolle un trabajo serio y planificado.Sólo así podremos pensar en revertir esta situación.

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